No pagas por adelantado ni firmas nada. Hacemos la web de tu negocio con tus fotos y tus reseñas de Google, te la enseñamos acabada, y entonces decides. Si no te convence, no pagas y no ha pasado nada.
Al revés de como lo hace todo el mundo: primero el trabajo, después el dinero.
Cogemos tus fotos reales, tus reseñas y lo que ya cuentas de tu negocio, y montamos la web entera. Sin pedirte nada.
Te mandamos cómo ha quedado. La abres en el móvil y la ves funcionando, igual que la verá un cliente tuyo.
Si te gusta, la publicamos con tu dominio y a tu nombre. Si no, ahí queda la cosa: ni pagas ni te llamamos más.
Trabajamos primero y cobramos después. Si nadie compra, el tiempo lo hemos perdido nosotros, no tú. Por eso no hay presupuestos, ni señales, ni reuniones para «estudiar tu caso»: lo estudiamos y ya está hecho.
A partir del segundo año, dominio y alojamiento los renuevas tú por unos 30 € al año, pagados directamente a la empresa del dominio. A nosotros no nos pagas nada más.
Sí. Es todo el modelo. Nos jugamos nuestro tiempo a que, viéndola terminada, te va a gustar. Si nos equivocamos, perdemos nosotros.
Mejor: se ve exactamente qué falla en la que tienes. La mayoría están congeladas hace años, no se ven bien en el móvil o no muestran ni una de las reseñas que el negocio ya tiene ganadas.
No. Un pago y ya. A partir del segundo año solo pagas la renovación del dominio y el alojamiento (unos 30 € al año), y eso se paga a la empresa proveedora, no a nosotros.
Tuya. El dominio se registra a tu nombre y puedes llevártela a otro sitio cuando quieras, sin pedir permiso ni pagar nada.
Antes de publicar, las que hagan falta hasta que estés conforme. Después, los cambios pequeños son gratis; si es rehacerla entera, eso ya se habla.
Es la pregunta correcta, y por eso el orden es este: no pagas hasta ver la web hecha. Además tienes 14 días para pedir la devolución del importe completo. Y hablas siempre con la misma persona, no con un formulario.